DESARROLLO Y ELECCIÓN DE LA ESTRATEGIA BÁSICA

Formulación de una Estrategia.

La formulación de la estrategia es la primera de las etapas que constituyen el proceso de dirección estratégica en la empresa. Tiene por objeto determinar la estrategia o estrategias más adecuadas a seguir por la empresa durante un periodo de tiempo, mediante el desarrollo de un diagnóstico estratégico  consiste en averiguar cuál es la situación actual de la empresa y cuáles son sus posibilidades de desarrollo.
Esta se lleva a cabo mediante un determinado proceso, constituido por una serie de fases o etapas que habrá que desarrollar en su totalidad.
Proceso de formulación estratégica.
La parte de la formulación recoge el planteamiento de la planificación estratégica, ampliándolo al estudio de las variables sociopolíticas y culturales. Dividiéndose en tres elementos principales: las aspiraciones de la alta dirección, las oportunidades y amenazas del entorno y las fortalezas y debilidades del interior de la empresa. Por tanto se trata de proceder al estudio de estos tres aspectos en el ámbito empresarial: el diagnóstico estratégico con su doble análisis interno y externo, el diseño de sistemas de objetivos y el análisis estratégico o evaluación y selección de estrategias, que culmina con la elección más apropiada para la empresa.
Este proceso incluye tres dimensiones diferentes: económica, política y organizativa o burocrática.
La dimensión económica, es aquella que se ocupa del estudio de las variables técnico-económicas de la empresa, ofreciendo una visión racional y formal de la empresa.
La dimensión política, es aquella que se encarga del estudio de las variables sociopolíticas y culturales, mediante esta la empresa valora la influencia que las personas internos como empleados y directivos, como externos que son propietarios, clientes, proveedores y estado, ofreciendo su funcionamiento y estrategia.
Por último la dimensión organizativa actúa de enlace, de nexo de unión entre las dos dimensiones anteriores permitiendo definir la estructura organizativa, los estilos de dirección y liderazgo y la propia cultura organizativa de la empresa.

Bases de Elección de una Estrategia
La  elección de la estrategia implica la compresión de las bases subyacentes para la estrategia futura, tanto desde el punto de vista de la unidad de negocio como desde el punto de vista corporativo, y de las opciones para desarrollar la estrategia, tanto en función de la dirección en que esta debe moverse como de los métodos de desarrollo.
Hay elecciones estratégicas en cuanto a cómo quiere competir la organización en el ámbito de la unidad de negocio. Esto exige una identificación de las bases de la ventaja competitiva que surgen de la compresión tanto de los mercados como de los consumidores, y de la capacidad estratégica de la organización.
Al máximo nivel de una organización existen cuestiones relativas a la estrategia corporativa, que se ocupan del alcance de las estrategias de la organización. Esto incluye decisiones sobre la cartera de productos y/o de los negocios y la amplitud de los mercados. Así, pues para muchas organizaciones las estrategias de internacionalización son una parte clave de la estrategia corporativa.
La estrategia corporativa también se ocupa de las relaciones entre las partes independientes del negocio y de cómo la empresa “matriz” añade valor a las mismas. Por supuesto existe el peligro de que la matriz no añada valor y sea meramente un coste para las unidades de negocio. Estará por tanto destruyendo su valor, hay distintas formas de resolver estas cuestiones.
La estrategia se puede desarrollar en el futuro en distintas direcciones. Otras organizaciones pueden desarrollarse mediante fusiones/adquisiciones y/o alianzas estratégicas con otras organizaciones. Estas opciones de las direcciones y métodos de desarrollo son importantes y tienen que ser analizadas detenidamente.
La puesta de la estrategia en acción se ocupa de garantizar que las estrategias están funcionando en la práctica, y lleva varios pasos:

Ø  Estructuración de la organización para apoyar un rendimiento de éxito, esto incluye las estructuras, los procesos y las relaciones de la organización.
Ø  Alcance del éxito en función de la forma en que las áreas independientes de recursos (personal, información, finanzas y tecnología) sustentan la estrategia.
Ø  La inversión también es importante para el éxito, fundamentalmente el grado en que las nuevas estrategias se basan en las partículas fortalezas de recursos y competencias de una organización.
Ø  La gestión de la estrategia implica a menudo cambios, y aquí es necesario comprender como debe influir el contexto de una organización en el planteamiento del cambio, los distintos papeles que representan las personas que se ocupan de la reacción al cambio. también se fija en los estilos que se pueden adoptar para dicha reacción y las herramientas que se pueden utilizar para aplicar los cambios.